Después de haber pasado una temporada sumidos en una profunda depresión como padres, y aun cuando todavía arrastramos un cúmulo de emociones encontradas, hemos decidido ponernos de pie una vez más y salir a buscar un mejor destino para la grave enfermedad que aqueja a nuestro hijo Kemuel. El Gobierno Regional, a través del Ministerio del Interior han estado realizando las gestiones correspondientes a dar cumplimiento al compromiso de financiamiento de 1 año del tratamiento que se requería en ese entonces, sin embargo, Kemuel presenta en la actualidad muchos síntomas que indican la urgencia de recibir aquella medicina que nunca ha recibido. Es normal observar a nuestro hijo recibiendo atención domiciliaria para resolver problemas bronco pulmonares y respiratorios; escucharlo llorar cuando siente dolores articulatorios en brazos, muñecas y piernas, además de presentar problemas auditivos, de desplazamiento y acumulación de sustancias a nivel cerebral.